Ese amor propio que lograste cosechar.

Querida Linda:


Desde pequeña te enseñaron que el amor duele. Que hay que luchar por la persona que amas sin importar las consecuencias. Que nunca vas a estar completa hasta que encuentres a tu otra mitad. Que cuando tengas hijos los tendrás que poner primero y que “por ellos” tendrás que seguir en un matrimonio aunque ya no seas feliz. Que hay que aferrarse al “amor de tu vida”. Que hay que perdonar lo imperdonable y todo por amor. Que si él te hace daño es porque no sabe expresar sus sentimientos pero que también eso es amor.


Pues hoy te vengo a contar la verdad. El amor no duele. No tienes porque luchar por el amor de alguien más. Tú eres un ser completo y hasta el día que lo aprendas vas a encontrar a alguien con quien compartir y no con quien completar. El día que te llegues a casar y no seas feliz, el verdadero amor va a ser que lo dejes ir. No te tienes que aferrar a algo y menos a las personas. Sí debes de perdonar, pero lo debes de hacer por y para ti. Y sobre todo, nadie tiene derecho a hacerte daño y el que lo haga es porque no sabe lo que es el amor.


Otra verdad que te vengo a contar es sobre el amor más puro. Un amor, que si lo trabajas, podrá perdurar contigo hasta la eternidad. Este amor es único pero también difícil de encontrar. Es el amor propio y es un amor que te ha costado mucho trabajar. Y es por eso que hoy te quiero aplaudir. Te aplaudo porque a pesar de todo sigues de pie y te amas más que nunca. Porque sin importar todo lo aprendido lograste seguir tu verdadero camino. Hoy veo lo mucho que te amas y veo que ya hay menos dolor. Hoy veo en ti un amor tan puro porque es tan propio.


Estoy tan feliz por ti que a veces tengo que detenerme a asimilar como después de mucha oscuridad apareció tanta luz. Una luz que has logrado irradiar hacia los demás. Y los demás lo notan. Lo notan porque, así como las flores, las personas buscan luz. Y ahora te rodeas solo de personas que están en tu misma sintonía. Que suerte. Que bonito. Que lindo es ver que después de varios años de llorar por personas, hoy ríes y disfrutas con la gente correcta. Sigue así. No te detengas.


Pues bueno, mi querida Linda. Ya es hora de despedirme. Espero que sigas creciendo y floreciendo. Esa Linda pequeña e indefensa hoy está muy feliz por ti. Porque esa pequeña no sabía lo que era el verdadero amor. Esa pequeña que sufrió por mucho tiempo hoy agradece el camino recorrido. Un camino que para todos es difícil y no todos logran completar. Pues hoy debes de celebrar ese amor propio que lograste cosechar.

42 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo